Todo lo que hace Speedy Text, en palabras claras
26 cosas que la aplicación te quita de las manos — agrupadas por para qué sirven de verdad.

La parte que funciona sin ti
Qué se dispara, qué se dice y cómo llega el enlace a quien lo pidió.
Palabras clave
Elige una palabra — o varias. En cuanto alguien la comenta, Speedy Text se dispara. Puedes exigir el comentario entero o solo una parte, lo que encaje con tu oferta.
Del comentario al mensaje
Una respuesta pública amable bajo el comentario, y un mensaje privado con tu enlace. Cada vez, en segundos, sin que tú estés mirando.
Cualquier emoji lo activa
Configura una regla que salte con cualquier emoji — 🔥, ❤️, 1️⃣, una bandera, lo que sea. Ideal para publicaciones de «deja un emoji y te lo mando», donde no puedes prever qué escribirán.
WhatsApp, en tu propio número
Conecta tu número de WhatsApp Business igual que conectas Instagram — una ventana, sin código, sin intermediarios. Responder a quien te escribió primero es gratis en WhatsApp, por muchos mensajes que haga falta.
Sabe cuándo ir a buscarte
Alguien pide hablar con una persona y la automatización deja de hablar, te pasa la conversación y guarda silencio mientras respondes. Se reactiva sola cuando la conversación se enfría.
Convierte mensajes en ventas
Responde también a los mensajes directos, no solo a los comentarios. Contesta la misma pregunta por centésima vez al instante y mantén la conversación viva mientras duermes.
Reserva la cita
Cuando alguien pide hablar, lee los huecos reales de tu Google Calendar, ofrece tres horas en las que estás libre y escribe la cita en cuanto tocan una. Ve cuándo estás ocupado, nunca con qué.
Responde desde tus notas, y de ningún otro sitio
Escribe tus precios, tus zonas de entrega, tus horarios. Una pregunta que ninguna regla cubre se responde con eso y solo con eso — y una cifra que no esté en tus notas hace que la respuesta se descarte en vez de enviarse.
Entiende la pregunta, no la ortografía
«¿Cuánto vale este?» llega a la regla que escribiste para «precio», y una respuesta de «mediano» encuentra la opción que etiquetaste como M. Solo elige entre tus propias reglas — no puede escribir una frase suya.
Toma el pedido, no solo la pregunta
Después de responder puede pedir el nombre, la dirección, la talla — una pregunta cada vez, sin que corra nada más mientras contestan. Lo que dijeron te espera en una lista, no disperso por un chat.
Da un toque a quien se queda callado
Alguien se detiene a media dirección y no vuelve. Un mensaje, una vez, con palabras que tú escribiste — cancelado en cuanto responden, terminan o piden hablar con una persona.
Flujos de varios pasos
Envía un primer mensaje con un botón y entrega el enlace en el momento en que lo pulsan — un toque antes del enlace significa que llega a alguien que de verdad lo pidió.
La parte que hace crecer la cuenta
Convertir una publicación en seguidores, contactos y números sobre los que puedas actuar.
Todos los que han contactado
Cada persona que comentó o escribió, lo que respondió y las etiquetas que le puso una regla. La tercera vez que alguien pregunta por el por mayor, puedes ver que era la tercera.
Requisito de seguimiento
Entrega los enlaces solo a quien te sigue. A los demás les llega un mensaje amable pidiéndoles que te sigan primero — así una sola publicación hace crecer la cuenta y cierra el cliente a la vez.
Mira qué se abre
Cada regla registra cuánta gente abrió tu enlace de verdad — no cuántos mensajes salieron. Ese es el número que dice qué oferta funciona.
Varias cuentas
Conecta varias cuentas de empresa de Instagram, páginas de Facebook y números de WhatsApp Business y gestiónalos desde un solo sitio — útil en cuanto llevas algo más que tu propia marca.
Actividad en directo
Observa cada comentario, respuesta, mensaje y apertura de enlace según ocurren, en un panel que te dice de un vistazo si la automatización está rindiendo.
La parte que sigues llevando tú
Tus palabras, tus reglas, y enterarte en el momento en que algo necesita tu atención.
Aprende cómo escribes
Lee las respuestas que has enviado a mano y capta cómo hablas de verdad — el largo, el saludo, si usas emojis. Nadie rellena un formulario describiendo su propio tono.
Cada palabra es tuya
La respuesta pública, el primer mensaje, el texto del botón, el mensaje con el enlace — lo escribes todo tú. Nada sale con una voz que no sea la tuya.
Un saludo, y una salida
Saluda a quien te escribe por primera vez, y cuando un mensaje no encaja con nada, vuelve a mostrar las opciones en vez de dejarlo en silencio. Los dos empiezan vacíos: no se dice nada hasta que tú escribes las palabras.
Cualquier idioma
Cualquier idioma que puedas escribir, entregado exactamente como lo escribiste — sin traducción, sin destrozos, sin límites de caracteres que no pediste. Árabe e inglés además se alternan solos: escribe ambos y cada cliente recibe el suyo.
Apunta a una publicación
Fija una regla a una sola publicación o reel, para que una palabra signifique una cosa en tu lanzamiento y otra distinta en el resto.
Prueba antes de publicar
Escribe un comentario como lo haría un cliente y comprueba exactamente qué regla responde y qué envía. También se listan las reglas que estuvieron cerca de saltar, con el motivo por el que no lo hicieron.
Reenvía lo que falló
Si un mensaje no salió, puedes enviarlo tú mismo desde la aplicación con un toque — en vez de perder el cliente por una línea en un registro.
Nunca falla en silencio
Si caduca tu acceso de Meta, se agota tu cupo o los mensajes empiezan a fallar, te avisamos en la aplicación y por correo — antes de que te cueste clientes.
Solo la API oficial de Meta
Todo pasa por la Graph API de Meta con los permisos que tú concediste. Sin compartir contraseñas, sin automatización no oficial, sin nada que ponga la cuenta en riesgo.
El requisito de seguimiento, míralo en acción
Dos personas comentan la misma palabra. Una te sigue, la otra no. A ninguna se la rechaza.
Dos personas comentan tu palabra a la vez.
Pruébalas todas, gratis.
El plan gratuito es el producto entero a menor escala. Sin tarjeta y sin nada que cancelar.